Marta me besa por última vez;
su boca aún me sabe dulce como miel.
Le pido que me jure que me llamará,
su forma de reír quiere decir - quizás.
Sus piernas desafían el amanecer,
ella no cabe duda si lo sabe hacer
Marta me besa por última vez;
su boca aún me sabe dulce como miel.
Sabes Marta,
yo daría media vida y algo más,
solamente por estar contigo.
Oye Marta,
no te salgas de mi vida, por favor;
déjame aunque sea ser,
tu amigo.
“